Registraste tu dominio y armaste una casilla como consultas@estudiovega.net, pero la bandeja de tu hosting te queda lejos: otra clave, otra pestaña, otra rutina. Terminas contestando desde donde es más cómodo, y tu dominio queda de adorno. Vamos a conectar esa casilla con Gmail para que todo llegue a tu bandeja de siempre y salga