Todos conocemos ese atajo mágico de “deshacer” que existe en casi cualquier programa: hacés algo, no te gusta el resultado, apretás una combinación de teclas y todo vuelve a como estaba. WordPress no tiene un botón así para cambios grandes como una actualización de plugins, un cambio de tema o una edición de código. Pero podés crear ese mismo efecto vos mismo, a mano, con una copia de seguridad hecha antes de tocar nada. En esta guía te mostramos exactamente cómo hacerlo, paso a paso, sin necesidad de conocimientos técnicos.
Qué es realmente una copia de seguridad manual
Una copia de seguridad manual de WordPress consiste en guardar, en un momento puntual, dos elementos que juntos conforman tu sitio completo: la base de datos (entradas, páginas, comentarios, usuarios y configuraciones) y los archivos (tema, plugins, imágenes subidas y el núcleo de WordPress). Guardar solo uno de los dos es como fotocopiar la mitad de un contrato: no te sirve para reconstruir el documento completo. Por eso, cada vez que vayas a hacer un cambio grande, tenés que asegurarte de respaldar ambas partes antes de avanzar.
Antes de arrancar, preparate con esto
- Los datos de acceso a tu panel de hosting.
- El usuario y contraseña de administrador de tu WordPress.
- Un espacio para guardar los archivos: tu computadora, un disco externo o una cuenta en la nube.
- Un rato tranquilo, sin cortes, para completar todo el proceso de punta a punta.
Paso 1: Respaldar la base de datos
- Iniciá sesión en tu panel de hosting.
- Abrí la herramienta phpMyAdmin, disponible en la mayoría de los paneles de tipo cPanel.
- En el menú lateral, hacé clic en la base de datos que corresponde a tu WordPress. Si no la reconocés a simple vista, buscá el nombre exacto en el archivo wp-config.php.
- Andá a la pestaña “Exportar”.
- Mantené seleccionada la opción “Rápido” y el formato SQL.
- Hacé clic en “Continuar” para que se descargue automáticamente un archivo .sql.
- Movelo a una carpeta identificada, por ejemplo “respaldo-antes-del-cambio”.
Paso 2: Respaldar los archivos de tu sitio
Hay dos formas de conseguir este respaldo, elegí la que te resulte más cómoda.
Manualmente, desde el Administrador de Archivos
- Entrá al Administrador de Archivos de tu panel de hosting.
- Localizá la carpeta de instalación de tu WordPress (frecuentemente public_html).
- Seleccioná todos los archivos y carpetas dentro de ella.
- Elegí la opción “Comprimir” en formato .zip.
- Descargá ese archivo a tu computadora en cuanto termine de generarse.
Con un plugin de copias de seguridad
- Desde el escritorio de tu WordPress, andá a Plugins > Añadir nuevo.
- Buscá, instalá y activá un plugin de respaldo confiable.
- Configuralo para generar una copia completa que incluya base de datos y archivos.
- Descargá el paquete resultante a tu computadora, sin dejarlo únicamente en el servidor.
Paso 3: Multiplicar la copia (nunca guardes un solo ejemplar)
Si trabajás con varios sitios web -propios o de clientes- este paso es todavía más importante. Guardá cada respaldo en más de un lugar:
- Una carpeta en tu computadora, organizada por nombre de sitio y fecha.
- Un servicio de almacenamiento en la nube, para acceder desde cualquier lugar.
- Si administrás sitios de terceros, mantené una carpeta separada por cada proyecto para no mezclar respaldos.
Usá siempre un nombre de archivo con fecha, como “sitio-respaldo-2026-08-01”, para reconocer de un vistazo cuál es la copia más reciente.
Paso 4: Ahora sí, avanzá con el cambio grande
Con el respaldo completo y guardado en un lugar seguro, es momento de hacer lo que tenías planeado: actualizar plugins, cambiar el tema, editar código o migrar tu sitio a otro hosting. Aplicá los cambios de a uno, revisando tu sitio después de cada paso, así podés detectar rápido si alguno generó un inconveniente.
Paso 5: Usar el “botón de deshacer” (restaurar tu copia)
Restaurar los archivos
- Volvé al Administrador de Archivos de tu hosting.
- Subí el .zip de tu respaldo usando la opción “Cargar”.
- Extraelo dentro de la carpeta de tu WordPress, sobrescribiendo los archivos actuales.
Restaurar la base de datos
- Entrá otra vez a phpMyAdmin y seleccioná tu base de datos.
- Hacé clic en “Importar”.
- Elegí el archivo .sql que habías guardado y confirmá la operación.
- Esperá el aviso de que el proceso terminó sin errores.
En unos minutos vas a tener tu sitio exactamente como estaba antes de hacer el cambio grande, sin perder ni una entrada.
Errores que le restan valor a tu respaldo
- No abrir el archivo descargado: confirmá que el .zip y el .sql tienen contenido antes de confiar en ellos.
- Dejar la copia únicamente en el hosting: siempre debe existir al menos una copia fuera del servidor.
- Olvidarte de poner fecha: sin fecha, restaurar la copia correcta se vuelve una adivinanza.
- Respaldar a mitad de camino: el respaldo se hace siempre antes de empezar, nunca después de haber tocado algo.
- Guardar solo archivos o solo base de datos: las dos partes son inseparables si querés reconstruir tu sitio completo.
Cada cuánto conviene repetir este proceso
Este respaldo no tiene que convertirse en una tarea diaria, pero sí conviene tenerlo presente en momentos puntuales:
- Antes de actualizar el tema o cualquier plugin relevante: incluso los cambios que parecen pequeños pueden generar conflictos inesperados.
- Antes de instalar un plugin nuevo que no conocés todavía: algunos modifican la base de datos de formas que no siempre son fáciles de revertir manualmente.
- Antes de tocar código: un pequeño error de sintaxis puede dejar todo el sitio fuera de servicio.
- Antes de migrar un sitio: la copia es, en este caso, el punto de partida obligatorio del proceso.
- Con una frecuencia mínima fija: si administrás varios proyectos, definí un día del mes para revisar que cada uno tenga un respaldo razonablemente reciente.
Qué hacer si no encontrás el archivo wp-config.php
Es común trabarse en el paso de identificar el nombre exacto de la base de datos, sobre todo si es la primera vez que entrás al Administrador de Archivos de tu hosting. Si te pasa esto, probá lo siguiente:
- Entrá al Administrador de Archivos y ubicá la carpeta principal de tu WordPress (normalmente public_html o una carpeta con el nombre de tu dominio).
- Buscá un archivo llamado wp-config.php directamente dentro de esa carpeta, no dentro de una subcarpeta.
- Hacé clic derecho sobre ese archivo y elegí la opción “Editar” o “Ver” para abrirlo sin modificarlo.
- Buscá la línea que empieza con DB_NAME: ahí vas a encontrar, entre comillas, el nombre exacto de tu base de datos.
- Cerrá el archivo sin guardar ningún cambio, y usá ese nombre para ubicar la base de datos correcta dentro de phpMyAdmin.
Si administrás sitios de otras personas
Cuando el sitio que vas a modificar no es tuyo sino de un cliente, este proceso se vuelve todavía más importante. Antes de tocar nada, avisale a la persona dueña del sitio que vas a hacer un cambio grande y que, como parte del proceso, vas a generar una copia de seguridad completa. Guardá esa copia en una carpeta identificada con el nombre del cliente y la fecha, y conservala hasta confirmar que el cambio quedó funcionando correctamente durante al menos algunos días. Esta simple costumbre te va a ahorrar más de un dolor de cabeza y te va a dar mayor profesionalismo frente a quienes confían en vos para mantener su sitio funcionando.
El archivo que casi nadie respalda: .htaccess
Además de la base de datos y de la carpeta wp-content, existe un archivo pequeño que suele quedar fuera de los respaldos por simple descuido: el archivo .htaccess, ubicado en la raíz de tu WordPress. Este archivo controla cómo se arman las direcciones de las páginas de tu sitio, y si desaparece durante un cambio grande, podés terminar con enlaces que antes funcionaban mostrando un error. Como suele estar oculto, activá la opción “Mostrar archivos ocultos” en el Administrador de Archivos antes de comprimir la carpeta completa de tu WordPress, así te asegurás de incluirlo en tu copia.
Si trabajás con varios sitios de distintos clientes, sumá este chequeo a tu rutina habitual: antes de dar por cerrado un respaldo, confirmá que el archivo .htaccess quedó incluido dentro del .zip descargado. Es un paso que toma apenas unos segundos, pero evita más de un dolor de cabeza al momento de restaurar, sobre todo en sitios que tienen configuraciones de URLs particulares o tiendas online con muchas categorías de productos.
Ya tenés tu botón de deshacer
No hace falta ser programador para protegerte antes de un cambio grande en WordPress. Con una copia de seguridad manual bien hecha -base de datos y archivos, guardados fuera del hosting y con fecha clara- construiste, con tus propias manos, el botón de “deshacer” que WordPress no trae de fábrica. A partir de ahora, cada vez que quieras actualizar plugins, cambiar de tema o editar código, ya sabés cuál es el primer paso: respaldar, confirmar que la copia está completa, y recién después avanzar. Esa costumbre simple te va a dar la libertad de mejorar tu sitio todo lo que quieras, sabiendo que siempre podés volver atrás si algo no sale como esperabas.